Actualidad · Catatumbo

El contrabando de cacao golpea los ingresos de 65.000 familias

El comercio informal de cacao hacia Ecuador golpea la recaudación del gremio y afecta el desarrollo técnico de familias rurales en Colombia.

Norte de Santander es uno de los municipios más expuestos al contrabando de cacao por su ubicación estratégica.
Norte de Santander es uno de los municipios más expuestos al contrabando de cacao por su ubicación estratégica..

El contrabando de cacao hacia Ecuador viene transformando las dinámicas de comercialización interna. La Federación Nacional de Cacaoteros (Fedecacao) expuso cómo esta práctica altera los canales tradicionales de distribución del grano. Los flujos no registrados de mercancía disminuyen la captación de la Cuota de Fomento Cacaotero. Este recargo específico financia los programas de transferencia tecnológica y de investigación científica aplicados en beneficio de los agricultores. Según el gremio, el reporte de estas irregularidades comenzó formalmente en 2024 ante diversas instancias gubernamentales. La continuidad de los circuitos informales limita la capacidad operativa para mantener los servicios de asistencia técnica rural. Las mediciones del sector asocian este fenómeno con una reducción de 19.964 toneladas en la producción regulada. El desvío del volumen comercializable incide en la representatividad y competitividad del producto en los mercados internacionales. En ese sentido, Norte de Santander es clave para la producción agrícola del oriente del país. Sin embargo, su ubicación geográfica estratégica expone a los cultivadores del Catatumbo a las complejidades comerciales de las dinámicas fronterizas. Esta región fronteriza cuenta con una porción significativa de las hectáreas clasificadas con alta aptitud agroecológica en Colombia. La sostenibilidad económica está ligada al cumplimiento de los contratos formales de compraventa de cacao. La disminución en la recaudación sectorial incide de forma directa en el acompañamiento técnico. La falta de recursos centralizados restringe el desarrollo de proyectos locales orientados a mejorar la productividad y sanidad vegetal. A nivel nacional, este sector agrícola genera un promedio de 0,9 empleos por cada hectárea cultivada. La estabilidad de estos puestos de trabajo depende de la regularización de las transacciones comerciales en el entorno rural. Desde la dirección de Fedecacao se valora el posicionamiento del cacao nacional por sus atributos de calidad. No obstante, el gremio enfatiza la necesidad de canalizar las salidas mediante los contratos del Fondo de Estabilización de Precios (FEP). Fedecacao ha solicitado una coordinación más precisa con las entidades de control fiscal y aduanero del Estado. El propósito es consolidar un esquema de trazabilidad que cubra desde la cosecha hasta los puntos de salida. El llamado se orienta a que los gobiernos municipales y departamentales verifiquen el cumplimiento normativo. La formalización del comercio interno busca asegurar que el valor agregado permanezca dentro de los circuitos económicos de las regiones. Fedecacao insiste en la relevancia de mantener la legalidad en toda la cadena de valor. El equilibrio y la planeación sectorial a largo plazo dependen de la transparencia en las cifras de exportación.