La prevención comienza con una rutina de observación. Recorrer el lote siempre en el mismo orden ayuda a comparar cambios y detectar focos pequeños antes de que se extiendan.
Una revisión útil
Observe el envés de las hojas, brotes nuevos, tallos y frutos. Registre el lugar, la fecha y la cantidad aproximada de plantas afectadas.
No aplique productos sin identificar primero el problema. Síntomas parecidos pueden tener causas distintas, como exceso de agua, deficiencias nutricionales o daño por insectos.
Higiene y manejo
Limpie herramientas al cambiar de lote, retire material severamente afectado y evite trabajar plantas húmedas cuando exista riesgo de dispersar enfermedades.
Cuando el daño aumente, solicite asistencia técnica y lleve fotografías claras junto con el historial reciente del cultivo.